Más suave que la piel
de un durazno
igual de delicada
que la de un neonato
Fue tan tentador sentir
tan cerca tu pulso
que mi sed se despertó
Tan cautivadora
tu sonrisa a perlada
y tan tierna tu mirada
que me hizo disuadir
mis intensiones de robar tu vida
a través de tu hermoso cuello
Sin tiempo que perder
Hace 10 años
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